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Ascensión Durán: “Para ser un buen organizador, hace falta tener una formación de calidad”

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Ascensión DuránQuienes la conocen bien, saben ya que de niña le encantaba eso de organizar. Por ejemplo, las fiestas y las representaciones de teatro del colegio siempre contaban con sus aportaciones, que mostraba con auténtica pasión. La misma que tiene en la actualidad, pero con mucha más experiencia, con su conocida empresa de organización de eventos (DI&CO, ubicada en Zaragoza, en su Zaragoza), de gran prestigio y absolutamente consolidada en el mercado, y con una responsabilidad muy especial: la de ocupar desde hace un año la presidencia de la Federación Española de Empresas Organizadoras Profesionales de Congresos –OPC España–. Se trata de Ascensión Durán Úcar, una mujer que vive por y para el mundo de la organización de eventos, querida y admirada, con iniciativa y garra; una persona a la que difícilmente se le resiste obstáculo alguno. Es algo que uno percibe rápidamente en el ambiente que reina en su empresa, ubicada en el céntrico Paseo de Sagasta, de la capital maña, esa hermosa ciudad en la que ella tanto disfruta con su gente, sus amigos, que son su principal pasión, junto con la literatura y el arte, “que me apasionan”, según indica.

Diplomada en Marketing y Relaciones Públicas, esta mujer de gesto sonriente y de mirada cómplice cuenta con especial entusiasmo lo mucho que adora su profesión, la cual defiende con uñas y dientes, tanto desde su condición de empresaria como desde su cargo oficial de presidenta de un colectivo que representa a 311 empresas de organización de eventos. El intrusismo y la formación académica de calidad que debe tener el organizador de eventos, son dos de sus principales preocupaciones. Y por supuesto, la crisis, “que sin duda está haciendo daño, aunque tiene una cosa buena: que se llevará por delante a buen número de empresas que dicen ser expertas en organización de actos y no lo son. La crisis dejará bien claro quiénes son los profesionales”.

Parece que tiene muy claro esto de la crisis.

Clarísimo. Hay crisis, nadie puede negarlo. Y nuestro sector, al igual que otros, se está resintiendo. Se nota que los presupuestos son más austeros y no queda más remedio que aguantar como sea. Notamos que se reduce el número de días de duración de los congresos, que si antes asistían 500 personas, ahora vienen 420… No se tiene la alegría económica a la que estábamos acostumbrados. Es cierto que antes, todo estaba algo sobredimensionado. Ahora se establecerá un orden, porque esta crisis tiene algo que sin duda será bueno: nos hará un gran favor para hacer frente al intrusismo tan grande que padecemos en esta profesión. Hay muchas empresas que dicen ser de organización de eventos y que no están preparadas en absoluto. Ésas, con la crisis, están siendo y serán las primeras en desaparecer.

O sea, que quedarán los buenos, los que demuestren profesionalidad y trayectoria.

Claro. Llevamos demasiados años permitiendo que muchas personas sin preparación se dediquen a organizar actos y no puede ser. Hay que poner fin a esto.

Sin duda, el intrusismo es algo que preocupa mucho en el sector. ¿Cómo lucha la Federación de OPC contra este problema?

Nos defendemos con la gran unión que tenemos entre los profesionales que pertenecemos a la Federación OPC España. Hay que tener en cuenta que para ser miembro de la Federación, hay que cumplir una serie de requisitos, y el que no los cumple, no puede formar parte de ella. Por eso, podemos garantizar que los OPC que están asociados certifican con creces su buen perfil profesional.

Cite algún requisito.

El primero, cumplir nuestro código ético. Es una de las condiciones que debe cumplir una empresa cuando quiere entrar a formar parte de cualquiera de nuestras asociaciones.

¿En qué se basa este código?

Primero de todo, en la profesionalidad y las buenas prácticas de las personas que quieren pasar a formar parte de nuestra familia, además del compromiso de ofrecer calidad en el trabajo y honradez en la actuación, tanto con clientes como con proveedores.

Vamos, que no les tiembla la mano para apercibir a quien incumpla estos requisitos.

Somos muy estrictos en este sentido, ya que no podemos permitirnos el lujo de engañar a nadie. Estamos jugando con algo demasiado serio.

¿Investigan a las empresas que pretenden ingresar en alguna de las asociaciones de la Federación?

Lo primero que hacemos es comprobar si están cumpliendo la legalidad vigente y la veracidad de los datos que aportan cuando presentan la solicitud. Después, se hace un seguimiento profesional de las empresas y con el análisis del historial se ve si están capacitadas para entrar o no.

¿Qué más requisitos?

Aunque hay algunas pequeñas variaciones entre comunidades autónomas, en general, las condiciones que tenemos son cumplir el código ético y la legalidad vigente (incluido el Seguro de Responsabilidad Civil), y que la empresa en cuestión tenga tres años de existencia; que haya organizado al menos tres congresos a los que hayan asistido más de 500 personas, además de otros dos de carácter internacional.

¿Cuál es la clave de que los OPC sean tan fuertes y respetados?

Hay varias claves, pero le citaré solamente dos. La primera, que demuestran profesionalidad y seriedad cumpliendo todo lo que acabo de decir. Y la segunda, que el OPC federado es un auténtico profesional, pequeño, mediano o grande, pero profesional.

¿Cómo era el mundo de los eventos cuando no existía la Federación, que se creó a finales de los años ochenta?

Individualmente, cada empresa vivía en una soledad tremenda. En mi caso, cuando empecé con la empresa hace 23 años, esta profesión no se conocía; la gente no sabía cuál era nuestra función. Era un mundo nuevo que estaba naciendo y la sensación era de aislamiento. Pero, con la creación de la Federación de OPC España, las cosas comenzaron a cambiar.

¿Cómo empezó la Federación?

Yo sabía que existían empresas importantes que se dedicaban a la organización de eventos, casi todas en ciudades grandes. Un buen día, nos juntamos unas cuantas empresas y constituímos las asociaciones autonómicas que luego pasarían a formar parte de la Federación.

¿Y el primer gran logro?

Sin duda, poder intercambiar experiencias y conocimientos, conseguir hacer camino juntos, aprender de la mano y velar por los intereses profesionales. Hasta entonces, era difícil poder consultar dudas con otros compañeros; estábamos aislados, no nos conocíamos. Hicimos un reglamento y nos ordenamos internamente. Y, sobre todo, teníamos muy claro que debíamos ser distintos en el trabajo que ofrecíamos; o sea, que nuestros niveles de calidad tenían que estar muy por encima de los de cualquier aficionado.

¿Cree que lo han conseguido?

Es evidente que sí, y con creces. Queda mucho por hacer, pero hemos recorrido ya un largo camino que nos consolida como reconocidos profesionales de la organización, como una Federación de Asociaciones que es todo un referente del sector, tanto en España como fuera del país. El nivel de nuestros asociados en materia de organización de actos es muy bueno.

¿Cuál es el perfil ideal de un OPC?

El ideal sería el de un Médicis. Pero, como estamos aquí y ahora, debo decir que este perfil tiene que responder al de una persona que tenga mucha capacidad de gestión, habilidades sociales y de comunicación, además de una buena educación y formación.

¿Cuál es la principal carencia de un OPC?

Nos falta una buena formación académica reglamentada. Los que ya llevamos muchos años en este mundo, adaptándonos al mercado continuamente, quizás tendríamos que poner sobre el papel lo que estamos haciendo. Por supuesto, quienes quieren comenzar, necesitan estudios rigurosos y de calidad. Este sector se ha especializado mucho y, en contra de lo que consideran algunos, no todo el mundo puede dedicarse a él. Hoy en día, sin una buena formación de calidad, no puede haber buenos profesionales. Llevo un año como presidenta y le aseguro que este tema es uno de los que más preocupa a la Federación y, sin duda, un aspecto sobre el que nos volcaremos de manera especial. Vamos, que es uno de nuestros principales caballos de batalla.

¿Qué está haciendo al respecto?

Estamos diseñando un plan de formación para organizadores de congresos y todo tipo de eventos. He visto lo que se enseña en la Escuela Internacional de Protocolo y, no conociéndolo a fondo, me parece correcto. Lo digo porque conozco algunos centros que no sé cómo se atreven a decir que enseñan organización de eventos y congresos. Vivimos en un momento en el que cualquier academia o centro de enseñanza imparte un curso de protocolo y organización de actos sin tener una base sólida. Eso no puede ser. Al menos, estas personas no contarán con el apoyo de nuestra Federación. Esta profesión necesita unos estudios que se adecúen perfectamente a las necesidades del mercado y eso no lo puede ofrecer cualquiera.

¿Se defenderían mejor los intereses del sector si hubiera un Colegio Profesional?

Se han iniciado contactos profesionales con diversas instituciones y organismos nacionales y autonómicos que creen en nuestra profesión, en su desarrollo, ordenación y en nuestra actividad como motor económico del país. Detrás de unos temas vendrán otros.

Usted es una empresaria que cuida mucho a sus trabajadores...

Porque quiero que las personas que forman parte de mi equipo (en mi caso, todo mujeres) tengan, además de sus derechos legales, los que nos podamos procurar. Si un empresario no actúa así, me sorprendería que tuviera éxito en su trabajo. Debemos dejarnos de historias y ponernos a trabajar en serio en aspectos tan importantes como la formación, los certificados de calidad, la responsabilidad social y el medioambiente. Todo ello es básico para ofrecer la máxima calidad en todos los servicios que nos contratan.

Se refería antes a las personas que empiezan en el sector. Pero, ¿qué me puede decir de los jóvenes que ya trabajan en él, especialmente, trabajadores de las empresas OPC?

Aunque no está todavía definido con detalle, estamos trabajando en la creación de un Club Junior, tal como se incluía en nuestro programa, que estará formado por estas personas. Tenemos muy claro que si nuestros equipos van a ser los herederos de nuestra profesión, debemos escuchar sus opiniones, ayudar a formarse y darles el mayor campo posible. Es muy importante conocerles bien, saber qué opinan y garantizarles formación. En definitiva, creo que son parte fundamental de nuestras organizaciones.

Volvamos al intrusismo. ¿Hay realmente tantas quejas al respecto?

Sí. El intrusismo quema el mercado, distorsiona la imagen de los profesionales y, a la larga, puede originar un descrédito de nuestro trabajo que no estamos dispuestos a consentir. Estoy convencida de que, con el tiempo, las empresas que no estén capacitadas para desarrollar esta labor, acabarán desapareciendo.

¿Le falta reconocimiento a esta profesión por parte de la sociedad?

Más que falta de reconocimiento, yo hablaría de que no se nos conoce lo suficiente. Hubo una etapa, con anteriores Juntas Directivas, en que la Federación sentó las bases, puso la estructura de un edificio que luego otros vistieron y decoraron. Ahora nos encontramos en la etapa de poder enseñar esa casa y presumir de ella. En el tiempo que llevamos con la nueva Junta hemos visitado autoridades de toda España realizando una labor de comunicación importante. Osea, que estemos presentes en la sociedad como fuerza económica, creadores de riqueza y dinamizadores de un mercado muy amplio.

Ciertamente, le preocupa la comunicación.

Es que resulta fundamental en nuestra actividad y en esta etapa de la Federación. Todos deberíamos tener cerca un gabinete de prensa. Desde luego, la Federación tiene el suyo. Ya sabe, si no nos damos a conocer, es como si no existiéramos.

Ustedes tienen un periódico trimestral. Pero, ¿se han planteado editar algún libro?

No descarto esta posibilidad. Podría ser en un futuro no lejano.

¿Qué concepto tiene del protocolo?

Muy bueno, como no podía ser de otra manera. Somos complementarios. A mí, las personas que se encargan de estos temas, me ha resuelto siempre muchos problemas. Sin lugar a dudas, es algo intrínseco al mundo de los eventos. Yo al menos siempre tengo muy en cuenta a estos profesionales/amigos con los que trabajamos codo con codo. Además, Aragón es una cantera de buenísimos profesionales, como Tomás Solans, jefe de Protocolo del Gobierno de Aragón (a quien ya le consultaba dudas desde que era jovencita), o Javier Carnicer, jefe de Protocolo de las Cortes de Aragón, recientemente premiado por su labor en Expo Zaragoza 2008.

Se ve que tiene usted cuerda para rato.

Va con mi carácter y mi dedicación a esta profesión a la que tanto quiero.

¿A qué aspira en esta vida y en esta profesión?

A que se me recuerde como una persona honesta  y legal, que hizo todo lo que pudo por la profesión.

 
Domingo
19 de mayo
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