Banner
Banner
Portada Portada Portada El 'poder blando' de Obama

El 'poder blando' de Obama

E-mail Imprimir

obamacairoDesde hace algunos años, la diplomacia ha perdido su papel tradicional en las relaciones exteriores de los Estados. Aquella diplomacia entre personalidades que reflejaban en un solo cuerpo la complejidad de un país, no tiene el mismo sentido en la era de las comunicaciones. Cada vez más, las relaciones internacionales se basan en la imagen que los países ejercen sobre los ciudadanos y los dirigentes del mundo y que trasmiten a través de los medios, principalmente, Internet. En un interesante artículo en su blog diplomacia-publica.blogspot.com, el periodista Felipe Santos, analiza esta nueva tendencia en la comunicación política, denominada como soft power o poder blando.  

“El poder blando depende de la capacidad de organizar la agenda política de forma que configure las preferencias de otros”, dice Joseph Nye en La paradoja del poder norteamericano (Taurus, 2002). “Si Estados Unidos representa valores que otros quieren imitar, entonces nos costará menos ser líderes”, afirma en este texto que analiza cómo debe ser el liderazgo de Estados Unidos tras los atentados del 11S. El poder blando consiste en tres recursos: que la cultura del país sea atractiva para otros, y que sus valores políticos y política exterior sean vistos con legitimidad y autoridad moral.

Esta nueva forma de concebir el poder de las naciones, el poder blando de la comunicación y el marketing, frente al hard power, militar y diplomático del siglo XX, comenzó a gestarse tras la II Guerra Mundial. Entonces, Estados Unidos se vio empujado a desempeñar un papel de potencia hegemónica mundial y desde entonces ha intentado combinar ambas formas de poder (algunos líderes más que otros) en lo que se llama smart power.

Con una imagen debilitada tras el poder duro que ejerció la administración Bush, una comisión presidida por Nye planteó en 2007 un manifiesto sobre este concepto, que dos años más tarde tomaría como base de su discurso y actuación el gobierno de Barack Obama. “Estados Unidos debe llegar a ser una potencia inteligente a través, una vez más, de la inversión en el bien común, es decir, proporcionar cosas que la gente y los gobiernos en todas las partes del mundo quieren pero no pueden obtener en ausencia de un liderazgo estadounidense”.

El primer presidente negro, del país que esclavizó a la raza en los campos de algodón, apuesta por esta política desde que se instaló en la Casa Blanca. Su discurso hace unos meses en El Cairo fue una de las herramientas más potentes de poder inteligente que ha realizado durante su mandato y, quizás, que ha realizado un líder de su nivel. No sólo por la honestidad que desprenden siempre sus discursos, porque Egipto es un país estratégico y también porque la universidad de Al-Azhar donde habló es, probablemente, el centro de pensamiento más importante del mundo musulmán. Este concepto también lo aplica a su campaña política. Su video electoral para las generales de 2012 que ayer colgó en youtube es otro ejemplo de marketing político inteligente, en el que aparecen ciudadanos americanos comentando su opinión sobre las elecciones. Comunicación estratégica y poder inteligente que trasmite a la perfección los valores de EE. UU cuando una persona comenta que no está de acuerdo con algunas decisiones de Obama, pero confía en él.

Su secretario de prensa ronda los 40.000 seguidores en Twitter, una plataforma sin fronteras, el mejor aliado para potenciar el poder inteligente norteamericano por todo el mundo.

EN LA IMAGEN, un joven árabe escucha el discurso de Barack Obama en el Cairo.

 

 
Banner
Viernes
18 de mayo
Tamaño texto
  • Increase font size
  • Default font size
  • Decrease font size

Suscríbete al boletín 'Noticias de Protocolo'

Banner
Banner
Banner