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Por qué los jóvenes usan mal el lenguaje

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ninoshablandoCon afecto para mi compañero, el maestro Blas Nuño, por su amistad y amplio conocimiento de las etimologías.

Cotidianamente nos damos cuenta del uso inapropiado que nuestros niños y jóvenes hacen del lenguaje, al grado de llegar a considerarlo como una «nueva» forma de comunicación humana y una manera diferente de manifestar su pertenencia, así como de diferenciarse de los adultos. Este lenguaje juvenil resulta en ocasiones incomprensible y lleno de modismos que lo hacen extraordinariamente sui géneris.

Por lenguaje juvenil entendemos al conjunto de formas lingüísticas, la mayor parte de ellas referidas al léxico, que caracterizan la manera de hablar de amplios sectores de la juventud y que les permite manifestar su edad y grupo al que pertenecen.

Las implicaciones de dicha definición tienden a asombrarnos y nos permite ver la importancia de estudiar este fenómeno, sobre todo a la luz de las formas de comunicación actuales; asimismo debe hacernos conscientes de la imposibilidad de saber todo sobre la comunicación humana.

La comunicación se ha convertido en el medio más importante de supervivencia y entendimiento para los humanos, que ha influido en todos los aspectos de la vida, que ha transformado a la empresa moderna, a la sociedad, a los sistemas de organización, etc., proporciona además, dominio y capacidad para crear herramientas que nos permiten lograr las metas deseadas.

El hombre tiene una necesidad fundamental, distinta de la puramente física (alimento y sueño); la necesidad de comunicarse con sus semejantes. Esta imperiosa necesidad es primordial para su supervivencia, es el intercambio de ideas, datos, actitudes, miradas, gestos y opiniones entre dos o más sujetos, con el fin de provocar ciertas reacciones en su grupo social.

Desde la década de los sesenta, se hizo habitual asociar el término juventud a nuevos conceptos como «el rock», «la movida», «la onda»... lo que en la mayoría de los casos equivalía a una especie de marginación. Es cierto también, que la sociedad actual orilla a los jóvenes a vincularse con grupos marginados o automarginados, que en el peor de los casos suelen estar en contacto con las drogas o los grupos delincuenciales (Vgr. «La Mara», «Los Panchitos», etc.).

Tales grupos, se desarrollan principalmente en ambientes urbanos. Pero no por ello significa que todos los jóvenes que viven en las ciudades, estén integrados en esos grupos, ni que las juventudes rurales no usen una lengua juvenil.

La música merece una mención aparte, porque se convierte en el principal medio de expresión de los jóvenes; su manera de identificarse y desarrollar un gusto en común.

Actualmente, el uso del lenguaje o «rollo», no está limitado a un sector rockero o barriobajero, sino que ha pasado a formar parte de los hábitos expresivos de buena parte de la juventud y aunque las voces y expresiones que utilizan los jóvenes provienen de este lenguaje, también se dan en otras esferas de gran relevancia como el habla carcelaria, del mundo de la droga, de la delincuencia, de los estudiantes, de los barrios, etc. Todos estos coloquios han aportado a sus propias hablas más registros lingüísticos y términos; debido tal vez, a sus diferentes lugares de procedencia y a las distintas épocas.

Pero, ¿cuál es la causa de este fenómeno? Uno de los problemas emocionales que obstaculizan las comunicaciones reales en la juventud, es el temor. Esta emoción puede transformar totalmente a un ser humano y provocar actitudes de defensa, que provienen del hecho de que el joven percibe ciertas amenazas dentro del grupo social al que pertenece.

Mientras el individuo participa (o no) en la actividad del grupo, se pregunta qué piensan de él los demás, qué puede hacer para que tengan de él una opinión favorable; intenta imitar y superar a los demás, dominar, causar una buena impresión, evitar o atenuar los ataques contra su persona. Le interesa mucho sentir que pertenece y que lo que dice y hace es pertinente para «la raza».

Podemos asegurar entonces, que los jóvenes usan inadecuadamente el extraordinario lenguaje que nos da el idioma español, por imitación, por darse valor y darse a valer, por sentir que pertenecen, por ser reconocidos, por hablar como los grandes y muchos otros etcéteras a los que no damos importancia en el seno de la familia, aspectos que no les propiciamos al interior del hogar, de ahí que tiendan de manera natural, a buscar satisfacer esas necesidades en el barrio, en la esquina, con la «raza» o donde sea.

El otro problema, no menos importante es el que proviene de la ausencia de las figuras materna y paterna, ya que ambos trabajan, no están en todo el día, le dejan la responsabilidad del habla correcta a la televisión, cuando ésta es la que más deforma el lenguaje.

Es por todo lo anterior, que en la escuela se presentan verdaderos problemas para lograr en los estudiantes, una expresión oral y una dicción adecuada, un buen léxico, así como la comprensión de términos y conceptos. De aquí la invitación a que padres de familia, profesores, directivos y sociedad en general, unamos esfuerzos para lograr el uso correcto del idioma.

 
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26 de julio
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